lunes, 14 de agosto de 2017

SEMANA DEL 14 AL 20 DE AGOSTO 2017

DOMINGO 20


No perdamos de vista la cuestión de la soberanía

“Para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra” (SAL. 83:18).

1, 2. a) ¿Qué asunto fundamental afecta a la humanidad? b) ¿Por qué es importante comprenderlo?
PARA muchas personas, lo más importante es el dinero. Por eso, se concentran en conseguir riquezas o en no perder las que tienen. Para otras, lo más importante es la familia, la salud o los logros personales.
Ahora bien, hay un asunto mucho más importante que cualquiera de estos y que no debemos olvidar jamás: la vindicación de la soberanía de Jehová. Si nos descuidamos, podemos llegar a estar tan distraídos con la rutina diaria o tan preocupados con nuestros problemas que perdamos de vista lo importante que es este asunto. Por otro lado, mientras mejor comprendamos la importancia de reconocer a Jehová como gobernante, mejor preparados estaremos para enfrentar los problemas cotidianos y más estrecha será nuestra amistad con él.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE?

3. ¿Qué afirma Satanás sobre la gobernación de Dios?
Satanás ha puesto en duda que Jehová tenga el derecho a gobernar. Afirma que su gobernación es corrupta, que no quiere lo mejor para nosotros y que la gente sería mucho más feliz si se gobernara a sí misma (Gén. 3:1-5). También ha dado a entender que ningún ser humano es leal a Dios de corazón, que todos rechazarán su gobernación si se les presiona lo suficiente (Job 2:4, 5). Por eso, Jehová está dejando pasar tiempo para que esta verdad quede bien clara: rechazar la gobernación de Dios tiene consecuencias terribles.
4. ¿Por qué debe resolverse la cuestión de la soberanía?
Es evidente que Jehová sabe que las afirmaciones de Satanás son falsas. Entonces, ¿por qué ha decidido no resolver esta cuestión, sino darle tiempo para que pruebe si son ciertas o no? La respuesta tiene que ver tanto con los ángeles como con los seres humanos (lea Salmo 83:18). Al fin y al cabo, muchos han rechazado la gobernación de Jehová, igual que hizo la primera pareja humana. Esto podría hacer pensar a algunos que tal vez el Diablo tenía razón. Mientras esta cuestión no esté clara tanto para los seres humanos como para los ángeles, surgirán desacuerdos entre naciones, razas, tribus, familias y personas. Pero después de que se vindique la soberanía de Jehová, todos viviremos para siempre bajo su justa gobernación y la creación volverá a estar en paz (Efes. 1:9, 10).
(Salmo 83:18) para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra.
5. ¿Cómo apoyamos la soberanía de Jehová?
Se demostrará que la gobernación de Dios es justa y que el gobierno de Satanás y de los hombres es un fracaso, por lo que será eliminado. Triunfará el gobierno de Dios mediante el Reino mesiánico. Los seres humanos fieles habrán demostrado que el hombre puede apoyar lealmente la gobernación de Jehová (Is. 45:23, 24). ¿Nos gustaría que se nos contara entre estos siervos fieles de Dios? Por supuesto. Para lograrlo, tenemos que recordar y comprender lo importante que es esta cuestión.

MÁS IMPORTANTE QUE NUESTRA SALVACIÓN

6. ¿Cuánta importancia tiene la vindicación de la soberanía de Jehová?
Como ya se dijo, la vindicación de la soberanía de Jehová es un asunto fundamental para la humanidad. Es más importante que la felicidad de cualquiera de nosotros. ¿Quiere esto decir que nuestra salvación no tiene importancia o que Jehová no se interesa por nosotros? En absoluto. ¿Por qué?
7, 8. ¿Qué tiene que ver la vindicación de la soberanía de Jehová con el cumplimiento de sus promesas?
Para Jehová, los seres humanos somos muy valiosos. Él nos ama mucho, tanto que incluso dio la sangre de su Hijo para salvarnos y hacer posible que tengamos vida eterna (Juan 3:16; 1 Juan 4:9). Si Jehová no cumpliera sus promesas, el Diablo tendría una excusa para decir que es un mentiroso y un gobernante injusto que les niega cosas buenas a los humanos. También les daría la razón a sus enemigos, que se burlan y preguntan: “¿Dónde está esa prometida presencia de él? Pues, desde el día en que nuestros antepasados se durmieron en la muerte, todas las cosas continúan exactamente como desde el principio de la creación” (2 Ped. 3:3, 4). Por ello, Jehová se asegurará de que la salvación de los seres humanos obedientes sea parte de la vindicación de su soberanía (lea Isaías 55:10, 11). Además, el amor caracteriza la forma de gobernar de Jehová. De modo que tenemos la seguridad de que siempre amará y tendrá en alta estima a sus siervos leales (Éx. 34:6).
Reconocer la importancia de la soberanía de Jehová no quiere decir que restemos valor a nuestra salvación o que seamos menos valiosos a los ojos de Dios. Sencillamente le estamos dando a cada cosa, la soberanía y la salvación, el lugar que le corresponde. Es necesario que tengamos esto muy claro para no perder de vista este asunto tan importante y apoyar la justa gobernación de Jehová.
(Isaías 55:10, 11) Porque tal como la lluvia fuerte desciende, y la nieve, desde los cielos, y no vuelve a ese lugar, a menos que realmente sature la tierra y la haga producir y brotar, y realmente se dé semilla al sembrador y pan al que come, 11 así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.

JOB CAMBIA SU PUNTO DE VISTA

9. ¿Qué dijo Satanás sobre Job? (Vea el dibujo del principio).

El libro de Job, uno de los más antiguos de la Biblia, deja muy claro que es necesario tener el punto de vista correcto. Allí leemos que Satanás afirmó que Job rechazaría a Dios si sufría mucho. Le pidió a Jehová que él mismo le causara daño a Job. Dios no lo hizo, aunque le permitió que probara a su siervo. “Todo lo que tiene está en tu mano”, le dijo (lea Job 1:7-12). Job perdió en poco tiempo a sus siervos, sus medios de subsistencia y a sus diez queridos hijos. Satanás logró que pareciera que Dios era el culpable de sus sufrimientos (Job 1:13-19). Luego le causó a Job una enfermedad dolorosa y repugnante (Job 2:7). Para empeorar las cosas, su esposa y tres hombres que decían ser sus amigos lo desanimaron (Job 2:9; 3:11; 16:2).
(Job 1:7-12) Entonces Jehová dijo a Satanás: “¿De dónde vienes?”. Ante esto, Satanás contestó a Jehová y dijo: “De discurrir por la tierra y de andar por ella”. 8 Y Jehová pasó a decir a Satanás: “¿Has fijado tu corazón en mi siervo Job, que no hay ninguno como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?”. 9 Ante esto, Satanás contestó a Jehová y dijo: “¿Ha temido Job a Dios por nada? 10 ¿No has puesto tú mismo un seto [protector] alrededor de él y alrededor de su casa y alrededor de todo lo que tiene en todo el derredor? La obra de sus manos has bendecido, y su ganado mismo se ha extendido en la tierra. 11 Pero, para variar, sírvete alargar la mano, y toca todo lo que tiene, [y ve] si no te maldice en tu misma cara”. 12 Por consiguiente, Jehová dijo a Satanás: “¡Mira! Todo lo que tiene está en tu mano. ¡Solo que contra él mismo no alargues la mano!”. De manera que Satanás salió de ante la persona de Jehová.
10. a) ¿Cómo demostró Job que era leal a Dios? b) ¿En qué falló?
10 ¿Tenía razón Satanás? No, estaba totalmente equivocado, pues Job no le dio la espalda a Dios (Job 27:5). Sin embargo, durante un tiempo Job olvidó lo que era verdaderamente importante. Se concentró en demostrar que era justo y hasta exigió que se le explicara por qué estaba sufriendo (Job 7:20; 13:24). Quizá pensemos que, teniendo en cuenta todo lo que había sufrido, era comprensible su reacción, pero Dios vio la necesidad de corregirlo. ¿Qué le dijo?
11, 12. a) ¿Qué llegó a entender Job con la ayuda de Jehová? b) ¿Cómo reaccionó Job?
11 Encontramos sus palabras en los capítulos 38 a 41 del libro de Job, pero en ningún lugar leemos que le explicara por qué estaba sufriendo. Ese no era el punto central de las palabras de Jehová, como si tuviera que justificarse. Dios quería ayudar a Job a comprender que era insignificante comparado con su grandeza. Y lo ayudó a entender que había asuntos más importantes implicados (lea Job 38:18-21). Gracias a esto, Job corrigió su punto de vista.
12 ¿Fue Jehová demasiado duro al hablarle de forma tan directa a Job después de que este hubiera sufrido tanto? No, y Job tampoco lo vio así. A pesar de todo lo que había pasado, por fin comenzó a comprender el asunto. Incluso dijo: “Me retracto, y de veras me arrepiento en polvo y ceniza”. Así que las palabras de Jehová fueron oportunas y consoladoras (Job 42:1-6). Antes, un joven llamado Elihú también lo había corregido (Job 32:5-10). Jehová vio la buena reacción de Job y expresó que aprobaba su comportamiento fiel (Job 42:7, 8).
(Job 38:18-21) ¿Has considerado inteligentemente los anchos espacios de la tierra? Infórmalo, si has llegado a saberlo todo. 19 ¿Dónde, pues, está el camino hacia donde reside la luz? En cuanto a la oscuridad, ¿dónde, pues, está su lugar, 20 para que la lleves hasta su límite, y para que entiendas las veredas que van a su casa? 21 ¿Has llegado a saber, porque en aquel tiempo nacías, y [porque] en cuanto a número tus días son muchos?
13. ¿Cómo siguieron beneficiando a Job las palabras de Jehová mucho después de que terminaran sus dificultades?
13 Las palabras de Jehová siguieron beneficiando a Job incluso después de que terminaron sus dificultades. Es verdad que Jehová “bendijo el fin de Job después más que su principio”, pero la recuperación no fue instantánea. Pasó tiempo hasta que “llegó a tener siete hijos y tres hijas” (Job 42:12-14). Seguramente Job extrañaba a los hijos que había perdido por culpa de Satanás. Y es probable que durante algún tiempo recordara muy bien todo lo que había sufrido. Incluso si llegó a entender el motivo de sus pruebas, quizás se preguntó de vez en cuando por qué había sido necesario tanto sufrimiento. Sea como sea, podía meditar en lo que Dios le había dicho. Eso lo ayudaría a conservar el punto de vista adecuado y lo consolaría (Sal. 94:19).
¿Podemos ver más allá de nuestros problemas y tener presente la cuestión de la soberanía? (Vea el párrafo 14).
14. ¿Qué podemos aprender de lo que le ocurrió a Job?
14 A nosotros, el relato de Job también puede ayudarnos a tener el punto de vista adecuado y darnos consuelo. Después de todo, Jehová lo conservó “para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza” (Rom. 15:4). La lección principal es que no debemos centrarnos tanto en lo que nos ocurre a nosotros que perdamos de vista esta cuestión tan importante: la vindicación de la soberanía de Jehová. Y recordemos que mostramos nuestro apoyo a la gobernación de Dios permaneciendo fieles incluso en las circunstancias más difíciles, igual que Job.
15. ¿En qué resulta que seamos fieles cuando pasamos por dificultades?
15 ¿Por qué nos reconforta reflexionar en la importancia de ser fieles? Porque nos recuerda que no sufrimos inútilmente. Las pruebas no significan que Dios esté molesto con nosotros; nos dan la oportunidad de demostrar que estamos de acuerdo con que él nos gobierne (Prov. 27:11). Si aguantamos, conseguimos la aprobación de Jehová y nuestra esperanza se hace más fuerte (lea Romanos 5:3-5). La historia de Job confirma que “Jehová es muy tierno en cariño, y misericordioso” (Sant. 5:11). Así que podemos tener la seguridad de que recompensará a todos los que apoyan su soberanía. Saberlo nos ayuda a aguantar todas las dificultades con paciencia y alegría (Col. 1:11).
(Romanos 5:3-5) Y no solo eso, sino que alborocémonos estando en tribulaciones, puesto que sabemos que la tribulación produce aguante; 4 el aguante, a su vez, una condición aprobada; la condición aprobada, a su vez, esperanza, 5 y la esperanza no conduce a la desilusión; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones mediante el espíritu santo, que nos fue dado.

NO PERDAMOS DE VISTA LA CUESTIÓN DE LA SOBERANÍA

16. ¿Por qué es importante que nos recordemos la importancia de que se vindique la soberanía de Jehová?
16 Desde luego, no siempre es fácil tener presente la vindicación de la soberanía de Jehová, en especial cuando nos sentimos ahogados por las dificultades. Incluso los problemas pequeños pueden recibir toda nuestra atención si pensamos mucho en ellos. Por lo tanto, hacemos bien en recordarnos regularmente la importancia de apoyar la soberanía de Jehová cuando pasamos por circunstancias difíciles.
17. ¿Por qué estar ocupados en la obra que nos ha dado Jehová nos ayuda a no perder de vista la cuestión de la soberanía?
17 Estar ocupados en la obra que nos ha dado Jehová puede ayudarnos a no perder de vista la cuestión de la soberanía. Veamos un ejemplo. Una Testigo llamada Renee sufrió un derrame cerebral, tenía dolores constantes y también padecía cáncer. Cuando recibía tratamiento, predicaba al personal del hospital, a otros pacientes y a quienes la visitaban. En cierta ocasión, dedicó ochenta horas a predicar durante las dos semanas y media que estuvo hospitalizada. No perdió de vista la soberanía de Jehová ni siquiera cuando iba a morir. Eso, a su vez, alivió su sufrimiento.
18. ¿Qué nos enseña sobre los beneficios de apoyar la soberanía de Jehová lo que le ocurrió a una hermana?
18 Claro, todos los días nos enfrentamos a problemas más pequeños, y también en estos casos queremos estar centrados en la soberanía de Jehová. Jennifer estuvo tres días en un aeropuerto esperando un vuelo que la llevara a su casa. Uno tras otro, todos los vuelos se cancelaban. Lo fácil hubiera sido que, sintiéndose sola y agotada, comenzara a compadecerse de sí misma. Pero no lo hizo. Le pidió a Jehová que la guiara para dar ayuda espiritual a los demás pasajeros, que estaban igual de frustrados. ¿Cómo le fue? Dio testimonio a muchas personas y dejó muchas publicaciones. Cuenta: “Aunque fue una situación complicada, sentí que Jehová me bendijo y me dio fuerzas para llevar su nombre de una manera digna”. En efecto, no perdió de vista el propósito de Jehová.
19. ¿Cuál es la actitud del pueblo de Jehová respecto a su soberanía?
19 El pueblo de Jehová siempre ha comprendido la importancia de la soberanía de su Dios y la ha apoyado. Eso lo ha distinguido de la religión falsa. Cada uno de nosotros debe asegurarse de hacer lo mismo, pues apoyamos la adoración verdadera.
20. ¿Cómo ve Jehová lo que hacemos en apoyo de su soberanía?
20 Podemos estar seguros de que Jehová valora mucho el apoyo que damos a su soberanía con nuestro aguante y servicio fiel (Sal. 18:25). En el próximo artículo, profundizaremos en por qué la soberanía de Jehová merece todo nuestro apoyo y cómo podemos dárselo.
¿QUÉ HEMOS APRENDIDO?
  • 1- ¿Por qué es una cuestión tan importante para la humanidad la vindicación de la soberanía de Jehová?
  • 2- ¿Cómo apoyó Job la soberanía de Jehová? ¿En qué falló?
  • 3- ¿Cuáles son algunas maneras de demostrar que apoyamos la soberanía de Jehová?
¡Que venga el Reino establecido por Dios!

1- Jehová para siempre será
el Rey universal.
A Cristo le quiso entregar
un trono celestial.
Jesús ocupa su lugar;
la Tierra entera regirá.
(ESTRIBILLO)
¡El Reino ya nació!
Tendremos por fin salvación.
Rogamos con gran fe:
“¡Que venga el Reino de Dios!”.
2- El Diablo jamás triunfará;
su tiempo terminó.
Sabemos que pronto vendrá
el fin de la aflicción.
Jesús ocupa su lugar;
la Tierra entera regirá.
(ESTRIBILLO)
¡El Reino ya nació!
Tendremos por fin salvación.
Rogamos con gran fe:
“¡Que venga el Reino de Dios!”.
3- Los ángeles quieren cantar
alegres su canción.
El cielo ya libre quedó
del Diablo y su mal.
Jesús ocupa su lugar;
la Tierra entera regirá.
(ESTRIBILLO)
¡El Reino ya nació!
Tendremos por fin salvación.
Rogamos con gran fe:
“¡Que venga el Reino de Dios!”.
====================
PFC777

lunes, 7 de agosto de 2017

SEMANA DEL 7 AL 13 DE AGOSTO 2017

DOMINGO 13


Amemos de todo corazón los tesoros espirituales

“Donde esté el tesoro de ustedes, allí también estará su corazón” (LUC. 12:34).

1, 2. a) Mencione tres tesoros espirituales que Jehová nos ha dado. b) ¿Qué analizaremos en este artículo?
NADIE tiene más riquezas que Dios; todo lo que existe es suyo (1 Crón. 29:11, 12). Además, es un Padre generoso, y por eso da riquezas espirituales a manos llenas a quienes se dan cuenta de su inmenso valor. Algunos de los tesoros que nos da son 1) el Reino de Dios, 2) la predicación y 3) las valiosas verdades de su Palabra. ¿Verdad que los agradecemos mucho? Pero, si no tenemos cuidado, podemos dejar de valorarlos y hasta desperdiciarlos. Para que esto no pase, debemos aprovecharlos y profundizar nuestro amor por ellos. Jesús dijo: “Donde esté el tesoro de ustedes, allí también estará su corazón” (Luc. 12:34).
Analicemos cómo podemos conservar y profundizar el amor y el agradecimiento que sentimos por el Reino, la predicación y la verdad. Mientras lo hacemos, meditemos en maneras de intensificar nuestro amor por estos tesoros espirituales.
EL REINO DE DIOS ES COMO UNA PERLA MUY VALIOSA

3. ¿Qué estaba dispuesto a hacer el comerciante de la parábola para conseguir una perla de gran valor? (Vea el dibujo del principio).


(Lea Mateo 13:45, 46). Jesús contó una historia sobre un comerciante que buscaba perlas. Alguien así seguramente habría comprado y vendido cientos de ellas. Pero, un día, el hombre de la parábola encontró una tan extraordinaria que quedó fascinado. Para comprarla, estaba dispuesto a vender todo lo que tenía, así que podemos imaginarnos lo mucho que valía esa perla para él.

(Mateo 13:45, 46) ”Otra vez: el reino de los cielos es semejante a un comerciante viajero que buscaba perlas excelentes. 46 Al hallar una perla de gran valor, se fue y prontamente vendió todas las cosas que tenía, y la compró.


4. Si el Reino de Dios es tan valioso para nosotros como lo fue la perla para el comerciante, ¿qué haremos?
¿Por qué debería interesarnos esta parábola? La verdad del Reino de Dios es como aquella perla. Si es tan valiosa para nosotros como lo fue la perla para el comerciante, estaremos dispuestos a renunciar a cualquier cosa con tal de ser siempre súbditos del Reino (lea Marcos 10:28-30). Hablemos de dos personas que hicieron esto.

(Marcos 10:28-30) Pedro comenzó a decirle: “¡Mira! Nosotros dejamos todas las cosas y te hemos estado siguiendo”. 29 Jesús dijo: “En verdad les digo: Nadie ha dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, por causa de mí y por causa de las buenas nuevas, 30 que no reciba el céntuplo ahora en este período de tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y campos, con persecuciones, y en el sistema de cosas venidero vida eterna.
5. ¿Qué estuvo dispuesto a hacer Zaqueo por el Reino?
Zaqueo era un importante recaudador de impuestos que se había hecho rico porque extorsionaba a la gente (Luc. 19:1-9). Pero, cuando escuchó a Jesús hablar sobre el Reino, se dio cuenta de que era algo muy valioso y actuó de inmediato. Dijo: “¡Mira! La mitad de mis bienes, Señor, la doy a los pobres, y todo cuanto extorsioné de persona alguna por acusación falsa, le devuelvo el cuádruplo”. Estuvo dispuesto a devolver lo que había robado y dejó de ser codicioso.
6. ¿Qué cambios hizo Rose, y por qué?
Una mujer a la que llamaremos Rose tenía una relación lesbiana cuando, hace algunos años, escuchó el mensaje del Reino. Además, era presidenta de una organización a favor de los derechos de los homosexuales. Cuando estudió la Biblia, descubrió el inmenso valor de las verdades del Reino de Dios y se dio cuenta de que tenía que hacer grandes cambios (1 Cor. 6:9, 10). Su corazón la motivó a renunciar a su puesto y a romper con su pareja. Se bautizó en el 2009, y al año siguiente se hizo precursora regular. Su amor a Jehová y su Reino era más fuerte que sus malos deseos (Mar. 12:29, 30).
7. ¿Qué cuidado debemos tener para no dejar de amar el Reino de Dios con todo el corazón?
Muchos de nosotros hemos tenido que hacer cambios drásticos para ser súbditos del Reino de Dios (Rom. 12:2). Ahora bien, nuestra lucha no ha terminado. Debemos tener cuidado para que nada, ni el deseo de tener posesiones ni los deseos sexuales inmorales, debilite nuestro amor por el Reino (Prov. 4:23; Mat. 5:27-29). Jehová nos ha dado otro tesoro muy valioso para ayudarnos a seguir amando su Reino con todo el corazón.
LA PREDICACIÓN SALVA VIDAS

8. a) ¿Por qué dijo Pablo que nuestro ministerio era un “tesoro en vasos de barro”? b) ¿Cómo demostró Pablo que amaba el ministerio?
Recordemos que Jesús nos encargó predicar y enseñar las buenas nuevas del Reino de Dios (Mat. 28:19, 20). El apóstol Pablo reconoció el gran valor que tiene el ministerio. Dijo que el ministerio del nuevo pacto es un “tesoro en vasos de barro” (2 Cor. 4:7; 1 Tim. 1:12). Aunque somos imperfectos, semejantes a simples vasos de barro, el mensaje que predicamos puede resultar en que nosotros y quienes nos escuchan tengamos vida eterna. Por este motivo, Pablo dijo: “Hago todas las cosas por causa de las buenas nuevas, para hacerme partícipe de ellas con otros” (1 Cor. 9:23). Él amaba la predicación, y por eso trabajó tan duro para hacer discípulos (lea Romanos 1:14, 15 y 2 Timoteo 4:2). El amor a las buenas nuevas lo ayudó a aguantar la oposición más severa (1 Tes. 2:2). ¿Cómo podemos mostrar nosotros un amor como ese?

(Romanos 1:14, 15) Tanto a griegos como a bárbaros, tanto a sabios como a insensatos, soy deudor: 15 de modo que por mi parte tengo vivo interés en declararles las buenas nuevas también a ustedes, allí en Roma.


(2 Timoteo 4:2) predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso; censura, corrige, exhorta, con toda gran paciencia y [arte de] enseñar.
9. Diga algunas formas de demostrar que valoramos el ministerio.
Pablo demostró que valoraba el ministerio aprovechando las oportunidades de hablar a otras personas. Igual que los apóstoles y otros cristianos del siglo primero, nosotros predicamos informalmente, en público y de casa en casa (Hech. 5:42; 20:20). Busquemos maneras de predicar a tantas personas como podamos. Por ejemplo, si nos lo permiten las circunstancias, tal vez podríamos hacernos precursores auxiliares o regulares, aprender otro idioma o irnos a servir a otro lugar de nuestro país o incluso fuera de él (Hech. 16:9, 10).
10. ¿Qué bendiciones han recibido los esfuerzos de Irene por predicar las buenas nuevas?
10 Pensemos en Irene, una hermana soltera de Estados Unidos que quería predicarles a los inmigrantes que hablan ruso. Cuando comenzó, en 1993, solo había unos veinte publicadores en el grupo de habla rusa de Nueva York. Ha trabajado mucho durante unos veinte años, y reconoce que todavía no habla ruso a la perfección. Pero Jehová ha bendecido su entusiasmo y el de otros que han hecho lo mismo que ella. Actualmente hay seis congregaciones de habla rusa en Nueva York. Quince personas que estudiaron la Biblia con Irene se bautizaron y algunas de ellas son betelitas, precursores o ancianos. Ella cuenta: “A veces pienso en otras cosas que pude haber hecho, pero estoy segura de que ninguna me habría dado más felicidad”. No cabe duda de que valora mucho su ministerio.
¿Considera que el ministerio es un tesoro y lo demuestra dedicando tiempo a predicar todas las semanas? 
(Vea los párrafos 11 y 12).
11. ¿Cuáles son los resultados cuando seguimos predicando aunque haya persecución?
11 Si atesoramos nuestro ministerio, haremos como Pablo y seguiremos predicando aunque se nos persiga (Hech. 14:19-22). En la década de 1930 y a principios de la de 1940, nuestros hermanos de Estados Unidos enfrentaron mucha oposición. Pero, como Pablo, se mantuvieron firmes y no dejaron de predicar. Para proteger su derecho a hacerlo, acudieron muchas veces a los tribunales. En 1943, el hermano Nathan Knorr hizo este comentario sobre una victoria en el Tribunal Supremo de Estados Unidos: “Estas victorias se las debemos a ustedes. Si los publicadores no hubieran seguido predicando, no habríamos podido presentar ningún caso ante el Tribunal Supremo; la persecución ha sido derrotada gracias a ustedes, los publicadores, los hermanos de todo el mundo que no han dejado ni dejarán de predicar. Lo que finalmente ha hecho posible esta decisión ha sido la firmeza del pueblo del Señor”. Gracias a esa misma firmeza, se han obtenido victorias parecidas en otros lugares del mundo. Así es, nuestro amor por el ministerio puede vencer a la persecución.
12. ¿Qué estamos decididos a hacer?
12 Si vemos el ministerio como un valiosísimo tesoro que nos ha confiado Jehová, no nos conformaremos con “hacer horas”. Más bien, haremos todo lo posible para “dar testimonio cabal de las buenas nuevas” (Hech. 20:24; 2 Tim. 4:5). ¿Y qué enseñaremos al predicar? Veamos otro tesoro que nos da Dios.
LAS VERDADES QUE CONOCEMOS SON UN TESORO
13, 14. a) ¿De qué tesoro hablaba Jesús en Mateo 13:52? b) ¿Cómo lo incrementamos?
13 Las verdades que Jehová, “el Dios de la verdad”, nos ha revelado son el tercer tesoro espiritual del que hablaremos (2 Sam. 7:28; Sal. 31:5). Él es un Padre generoso que les enseña sus verdades a los que le temen. Desde que nos hablaron de la verdad, hemos tenido la oportunidad de aprender verdades leyendo la Biblia y las publicaciones, y asistiendo a las asambleas y a las reuniones. Con el tiempo, hemos acumulado lo que Jesús llamó un tesoro de verdades viejas y nuevas (lea Mateo 13:52). Jehová nos ayudará a incrementar nuestro tesoro con valiosas verdades nuevas si las buscamos como si fueran tesoros escondidos (lea Proverbios 2:4-7). ¿Cómo lo hacemos?
14 Tenemos que ser buenos estudiantes de la Biblia y de nuestras publicaciones, y analizarlas a fondo. Así descubriremos verdades que no conocíamos y que serán nuevas para nosotros (Jos. 1:8, 9; Sal. 1:2, 3). El primer número de esta revista (julio de 1879) declaró: “La verdad, una pequeña flor en el desierto de la vida, está rodeada y casi asfixiada por el abundante crecimiento de la mala hierba del error. Si aspira a encontrarla, debe permanecer alerta; [...] si desea poseerla, tiene que agacharse. No se conforme con una sola flor de la verdad. [...] Siga recogiendo; siga buscando”. Debemos sentir el intenso deseo de incrementar nuestro tesoro de verdades bíblicas.

(Mateo 13:52) Entonces les dijo: “Siendo así, todo instructor público, cuando ha sido enseñado respecto al reino de los cielos, es semejante a un hombre, un amo de casa, que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas”.


(Proverbios 2:4-7) si sigues buscando esto como a la plata, y como a tesoros escondidos sigues en busca de ello, 5 en tal caso entenderás el temor de Jehová, y hallarás el mismísimo conocimiento de Dios. 6 Porque Jehová mismo da la sabiduría; procedentes de su boca hay conocimiento y discernimiento. 7 Y para los rectos atesorará sabiduría práctica; para los que andan en integridad él es un escudo,

15. a) ¿A qué verdades podríamos llamar “viejas”? b) ¿Cuáles son especialmente valiosas para usted?
15 Descubrimos verdades muy valiosas cuando comenzamos a estudiar la Biblia. Podemos llamarlas verdades “viejas” porque fueron lo primero que aprendimos y llegamos a valorar. Entre ellas estaban que Jehová nos creó y que tiene un propósito para la humanidad. También aprendimos que nos ama tanto que dio a su Hijo como sacrificio para rescatarnos del pecado y la muerte. Y se nos enseñó que su Reino acabará con el sufrimiento y que podemos vivir para siempre felices y en paz (Juan 3:16; Rev. 4:11; 21:3, 4).
16. ¿Qué tenemos que hacer cuando se aclara alguna verdad de la Biblia?
16 Algunas veces, ha sido necesario aclarar cómo entendemos alguna profecía o porción de las Escrituras. Cuando esto pasa, tenemos que dedicar tiempo a estudiar bien la información y meditar en ella (Hech. 17:11; 1 Tim. 4:15). No solo tratamos de comprender bien las partes más relevantes de la nueva forma de entender el asunto, sino también las pequeñas diferencias con respecto al punto de vista anterior. Si lo hacemos, seguro que esa nueva verdad pasará a formar parte de nuestros tesoros. ¿Por qué vale la pena hacer esto?
17, 18. ¿Qué ayuda nos da el espíritu santo?
17 Jesús enseñó que el espíritu de Dios puede hacernos recordar lo que hemos aprendido (Juan 14:25, 26). ¿Cómo ayuda esto al “instructor público”? Veamos lo que le pasó en 1970 a Peter, que entonces tenía 19 años y acababa de entrar en el Betel de Gran Bretaña. Un día que predicaba de casa en casa, salió a la puerta un hombre con barba de unos 50 años. Peter le preguntó si le gustaría comprender la Biblia. El hombre era un rabino, un maestro judío, y se sorprendió de que un joven se ofreciera a enseñarle la Biblia. Para ponerlo a prueba, le preguntó: “A ver, joven, ¿sabe en qué idioma se escribió el libro de Daniel?”. Peter respondió que algunas partes se escribieron en arameo. “El rabino estaba sorprendido de que supiera la respuesta —recuerda Peter—, pero no tanto como yo. ¿Cómo la sabía? Cuando fui a casa y revisé las revistas La Atalaya ¡Despertad! de los últimos meses, encontré un artículo que explicaba que Daniel se había escrito en arameo” (Dan. 2:4, nota). El espíritu santo puede traer a la memoria cosas que hemos leído y guardado como un tesoro (Luc. 12:11, 12; 21:13-15).
18 Si atesoramos las verdades que nos enseña Jehová, el corazón nos motivará a conseguir más tesoros, viejos y nuevos. El amor y el agradecimiento que sentimos por la sabiduría de Dios seguirán aumentando, y llegaremos a estar bien equipados para enseñar a otros.
PROTEJAMOS NUESTROS TESOROS
19. ¿Por qué debemos proteger nuestros tesoros espirituales?
19 Satanás y su mundo se esfuerzan sin descanso por debilitar o acabar con el cariño que sentimos por los tesoros de los que hemos hablado en este artículo. Si no tenemos cuidado, podríamos dejarnos engañar fácilmente por el deseo de ganar mucho dinero o de tener una vida de lujos y ostentación. El apóstol Juan nos recuerda que este mundo está pasando y también su deseo (1 Juan 2:15-17). Por eso, tenemos que esforzarnos mucho para mantener el cariño que sentimos por las riquezas espirituales.
20. ¿Qué está usted decidido a hacer para proteger sus tesoros espirituales?
20 No dude en renunciar a cualquier cosa que pueda debilitar su amor por el Reino de Dios. Siga predicando con entusiasmo y no deje nunca de amar su ministerio. Busque continuamente las verdades de la Biblia. De esta manera acumulará tesoros en los cielos, “donde ladrón no se acerca ni polilla consume”. Porque, como dijo Jesús, “donde esté el tesoro de ustedes, allí también estará su corazón” (Luc. 12:33, 34).
¿QUÉ RESPONDERÍA?
  • ¿Qué desearemos hacer si amamos el Reino de todo corazón?
  • ¿Qué está decidido a hacer para mostrar su amor por la predicación?
  • ¿Cómo podemos hacer crecer nuestro tesoro de verdades que Dios nos ha revelado, y cómo nos beneficia hacerlo?

Alabemos a Jehová

1. Te alabaré,
gran Dios, Jehová,
por tus regalos a la humanidad.
Te cantaré
dulce canción,
te has revestido de luz y esplendor.
¡Gloria a tu nombre por siempre, Señor!
2. Te alabaré,
gran Dios, Jehová,
por tus cuidados en la adversidad.
Tu brazo es
fuerza y sostén.
Tu santo espíritu me da poder.
¡Con toda mi alma te engrandeceré!
3. Te alabaré,
gran Dios, Jehová,
por tu justicia y tu fidelidad.
No dejarás
rastro del mal;
bajo tu Reino la paz triunfará.
¡Toda criatura te adorará!

====================

PFC777