lunes, 17 de julio de 2017

SEMANA DEL 17 AL 23 DE JULIO 2017

DOMINGO 23


 No dejemos que se enfríe nuestro amor

“Por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte” 
(MAT. 24:12).



1, 2. a) ¿En quiénes se cumplieron inicialmente las palabras de Mateo 24:12? b) Según el libro de Hechos, ¿cómo sabemos que la mayoría de los primeros cristianos siguieron mostrando amor? (Vea el dibujo del principio).

UN ASPECTO de la señal que dio Jesús sobre “la conclusión del sistema de cosas” fue que se enfriaría “el amor de la mayor parte” (Mat. 24:3, 12). Los judíos del siglo primero, que decían ser el pueblo de Dios, dejaron que su amor se enfriara.
En cambio, la mayoría de los cristianos de ese tiempo estaban muy activos “declarando las buenas nuevas acerca del Cristo” y mostraban amor a Dios, a sus hermanos y a los que no eran cristianos (Hech. 2:44-47; 5:42). Pero algunos permitieron que se enfriara su amor.
3. ¿Qué pudo hacer que el amor de algunos cristianos se enfriara?
Jesucristo, ya en los cielos, les dijo a los cristianos del primer siglo que vivían en Éfeso: “Tengo esto contra ti: que has dejado el amor que tenías al principio” (Rev. 2:4). ¿Por qué les pasó esto? Una razón podría ser que les influyera el mundo, centrado en perseguir los deseos de la carne (Efes. 2:2, 3). Igual que muchas ciudades de la actualidad, Éfeso estaba hundida en la depravación. Era inmensamente rica. Sus habitantes daban mucha importancia al lujo, las diversiones y las comodidades. Es obvio que los placeres egoístas no dejaban mucho lugar para el amor desinteresado. Además, la conducta desvergonzada y la inmoralidad extrema eran muy comunes.
4. a) ¿De qué maneras ha disminuido el amor en nuestros días? b) ¿Qué analizaremos a continuación?
La profecía de Jesús de que el amor se enfriaría también se cumple hoy. La gente ama cada vez menos a Dios. Millones de personas le han dado la espalda y confían en que las organizaciones humanas resuelvan los problemas. Por eso, el amor de los que no sirven a Jehová se enfría más y más. Pero, como muestra el caso de la congregación de Éfeso del primer siglo, los cristianos verdaderos de hoy podrían confiarse y dejar que su amor se debilite. A continuación, analizaremos cómo puede ponerse a prueba nuestro amor 1) a Jehová, 2) a las verdades de la Biblia y 3) a los hermanos.

EL AMOR A JEHOVÁ

5. ¿Por qué debemos amar a Dios?
El mismo día en que Jesús advirtió de que se perdería el amor, ya había hablado del amor más importante. Dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el más grande y el primer mandamiento” (Mat. 22:37, 38). De hecho, amar profundamente a Dios nos ayuda a obedecer sus mandamientos, a odiar lo que es malo y a aguantar (lea Salmo 97:10). Sin embargo, Satanás y su mundo hacen todo lo posible por debilitar nuestro amor a Dios.

(Salmo 97:10) Oh amadores de Jehová, odien lo que es malo. Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra.


6. ¿Qué consecuencias ha traído la pérdida del amor a Dios?
La gente tiene un concepto erróneo del amor; en vez de amar al Creador, se ama a sí misma (2 Tim. 3:2). El mundo de Satanás fomenta “el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno” (1 Juan 2:16). El apóstol Pablo les avisó a los cristianos que era peligroso perseguir los deseos de la carne. Les escribió: “Tener la mente puesta en la carne significa muerte, [...] porque el tener la mente puesta en la carne significa enemistad con Dios” (Rom. 8:6, 7). En realidad, quienes han dedicado su vida a conseguir riquezas o a satisfacer sus deseos sexuales han acabado decepcionados y con muchos dolores (1 Cor. 6:18; 1 Tim. 6:9, 10).
7. ¿A qué peligros se enfrentan hoy los cristianos?
En algunos países, hay ateos, agnósticos y evolucionistas que promueven ideas pensadas para enfriar el amor a Dios y debilitar la creencia de que él existe. Han convencido a muchos de que hay que ser ingenuo o tonto para creer que fuimos creados. Al mismo tiempo, la gente admira tanto a los científicos que deja a un lado al Creador (Rom. 1:25). Si hacemos caso a lo que dicen, podríamos alejarnos de Jehová, y nuestro amor a él se enfriaría (Heb. 3:12).
8. a) ¿Qué cosas pueden desanimar a muchos Testigos? b) ¿Qué nos asegura el Salmo 136?
Nuestra fe y nuestro amor a Dios también se pueden debilitar si nos dejamos vencer por el desánimo. En este mundo malvado controlado por Satanás, todos pasamos a veces por situaciones que nos deprimen (1 Juan 5:19). Tal vez estamos sufriendo por culpa de la vejez, la mala salud o los problemas económicos. O quizás nos enfrentamos a sentimientos de inutilidad o nos sentimos culpables por errores cometidos o tristes porque nuestras expectativas no se han cumplido. No dejemos que estas cosas nos lleven a pensar que Jehová nos ha abandonado. Más bien, meditemos en la reconfortante promesa de Jehová de que no dejará de amarnos, tal como indica Salmo 136:23: “Durante nuestra condición abatida se acordó de nosotros: porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido”. El amor leal que siente Jehová por sus siervos nunca se acabará. Por lo tanto, podemos estar seguros de que escucha nuestras súplicas y las responderá (Sal. 116:1;136:24-26).
9. ¿Cómo obtuvo Pablo las fuerzas para no dejar de amar a Dios?
Igual que al salmista, a Pablo le dio fuerzas recordar que Dios siempre lo había apoyado. Él escribió: “Jehová es mi ayudante; no tendré miedo. ¿Qué puede hacerme el hombre?” (Heb. 13:6). Confiar totalmente en que Dios lo cuidaría con amor lo ayudó a hacer frente a los problemas. No permitió que las circunstancias negativas lo hundieran. De hecho, mientras se encontraba preso, escribió varias cartas para animar a los hermanos (Efes. 4:1; Filip. 1:7;Filem. 1). Incluso cuando pasó por pruebas severas, mantuvo vivo su amor a Jehová. ¿De qué modo obtuvo las fuerzas? No dejó de apoyarse en “el Dios de todo consuelo, que nos consuela en toda nuestra tribulación” (2 Cor. 1:3, 4). ¿Cómo podemos mantener fuerte nuestro amor a Jehová igual que Pablo?
Mostremos amor a Jehová. (Vea el párrafo 10).
10. ¿Qué podemos hacer para mantener fuerte nuestro amor a Dios?
10 Pablo dijo cuál era uno de los medios principales para mantener fuerte nuestro amor a Jehová. “Oren incesantemente”, escribió. Más tarde, dijo: “Perseveren en la oración” (1 Tes. 5:17; Rom. 12:12). La base para que seamos buenos amigos de Dios es comunicarnos con él mediante la oración (Sal. 86:3). Si dedicamos suficiente tiempo a contarle nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos a nuestro Padre celestial, nos acercaremos más a él, el “Oidor de la oración” (Sal. 65:2). Además, cuando nos damos cuenta de que nos contesta, crece nuestro amor a él. Llegamos a ver con más claridad que “Jehová está cerca de todos los que lo invocan” (Sal. 145:18). Confiar en que Dios nos cuidará con amor nos ayudará a superar cualquier prueba de fe.

EL AMOR A LAS VERDADES DE LA BIBLIA

11, 12. ¿Cómo podemos llegar a amar profundamente las verdades de la Biblia?
11 Los cristianos amamos y hacemos nuestra la verdad. La fuente principal de esta es la Palabra de Dios. Jesús le dijo en oración a su Padre: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17). Así que, para amar la verdad, primero tenemos que obtener conocimiento exacto de la Biblia (Col. 1:10). Pero hace falta más que llenar la cabeza de información. El escritor del Salmo 119, quien fue inspirado por Dios, nos ayuda a entender qué significa amar las verdades de la Biblia (lea Salmo 119:97-100). ¿Dedicamos tiempo durante el día a reflexionar en relatos bíblicos? Nuestro aprecio por las verdades de la Biblia aumenta cuando meditamos en cómo nos beneficia que guíen nuestra vida.
12 El salmista añadió: “¡Cuán suaves a mi paladar han sido tus dichos, más que la miel a mi boca!” (Sal. 119:103). Nosotros también podemos “saborear” el rico alimento espiritual basado en la Biblia que nos da la organización de Dios. Dedicar tiempo a meditar en él, igual que saborearíamos una comida, nos permitirá recordar “las palabras deleitables” de la verdad y usarlas para ayudar a otros (Ecl. 12:10).

(Salmo 119:97-100) ¡Cómo amo tu ley, sí! Todo el día ella es mi interés intenso.  98 Tu mandamiento me hace más sabio que mis enemigos, porque hasta tiempo indefinido es mío.  99 He llegado a tener más perspicacia que todos mis maestros, porque tus recordatorios me son de interés intenso. 100 Me porto con más entendimiento que hombres de más edad, porque he observado tus propias órdenes.

13. ¿Qué ayudó a Jeremías a amar las verdades de las Escrituras, y qué efecto tuvieron en él?
13 El profeta Jeremías amaba las verdades de las Escrituras. Fijémonos en el efecto que tuvieron en él las palabras de Dios. Escribió: “Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos” (Jer. 15:16). En sentido figurado, Jeremías comió y digirió las valiosísimas palabras de Jehová al meditar en ellas. Llegó así a sentirse profundamente agradecido por el honor de llevar el nombre de Dios. ¿Nos ha motivado el amor por las verdades de la Biblia a reconocer que tenemos el privilegio sin igual de llevar el nombre de Dios y proclamar el Reino en este tiempo del fin?
Mostremos amor a las verdades de la Biblia. (Vea el párrafo 14).
14. ¿Qué podemos hacer para que crezca nuestro amor por las verdades de la Biblia?
14 Además de leer la Biblia y las publicaciones bíblicas, ¿qué podemos hacer para que nuestro amor por las verdades de la Palabra de Dios sea más profundo? Asistir con regularidad a las reuniones de la congregación. Uno de los medios principales que Jehová utiliza para enseñarnos es el estudio semanal de la Biblia con la ayuda de La Atalaya. Tenemos que preparar bien todos los artículos de estudio para captar el sentido de lo que tratan. Una manera de hacerlo es buscar todos los textos citados. Hoy, podemos descargar La Atalaya del sitio jw.org o verla en la aplicación JW Library en muchos idiomas. Algunos formatos electrónicos nos permiten ver fácilmente los textos que aparecen. Pero, sea cual sea el método que escojamos para buscar los textos, leerlos atentamente y meditar en ellos hará crecer nuestro amor por las verdades de la Biblia (lea Salmo 1:2).

(Salmo 1:2) Antes bien, su deleite está en la ley de Jehová, y día y noche lee en su ley en voz baja.

EL AMOR A LOS HERMANOS

15, 16. a) Según Juan 13:34, 35, ¿qué obligación tenemos? b) ¿Qué relación hay entre el amor a los hermanos y el amor a Dios y a la Biblia?
15 La última noche de su vida en la Tierra, Jesús dijo a sus discípulos: “Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí” (Juan 13:34, 35).
16 El amor a los hermanos está muy relacionado con el amor a Jehová. En realidad, no es posible el uno sin el otro. El apóstol Juan escribió: “El que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede estar amando a Dios, a quien no ha visto” (1 Juan 4:20). Y no solo eso. El amor a Jehová y a los hermanos está relacionado con el amor a la Biblia. ¿Por qué? Porque amar las verdades de la Biblia nos impulsa a obedecer de corazón los mandamientos de amar a Dios y a los hermanos (1 Ped. 1:22; 1 Juan 4:21).
Mostremos amor a los hermanos. (Vea el párrafo 17).
17. Mencione algunas formas de demostrar nuestro amor.
17 (Lea 1 Tesalonicenses 4:9, 10). ¿De qué maneras podemos demostrar que amamos a los hermanos? Ofreciéndonos para llevar a las reuniones a los hermanos mayores que lo necesiten o haciendo alguna reparación en la casa de una viuda (Sant. 1:27). Los que se sienten desanimados o deprimidos, o los que pasan por dificultades, no importa la edad o el sexo, necesitan que les demos atención, ánimo y consuelo (Prov. 12:25; Col. 4:11). Demostramos que de verdad amamos a “los que están relacionados con nosotros en la fe” mediante palabras y acciones (Gál. 6:10).

(1 Tesalonicenses 4:9, 10) Sin embargo, respecto al amor fraternal, ustedes no tienen necesidad de que les escribamos, porque ustedes mismos son enseñados por Dios a amarse unos a otros; 10 y, de hecho, lo están haciendo para con todos los hermanos en toda Macedonia. Pero los exhortamos, hermanos, a que sigan haciéndolo en medida más plena,

18. ¿Qué nos ayudará a resolver las pequeñas diferencias que surjan entre cristianos?
18 La Biblia predijo que el egoísmo y la codicia caracterizarían “los últimos días” de este malvado sistema de cosas (2 Tim. 3:1, 2). Por eso, los cristianos debemos esforzarnos para que crezca nuestro amor a Dios, a las verdades de la Biblia y a los hermanos. A veces, puede que surjan pequeñas diferencias entre nosotros. Sin embargo, cuando el amor nos motiva a resolverlas pacíficamente, toda la congregación se beneficia (Efes. 4:32; Col. 3:14). Así que no dejemos que se enfríe nuestro amor. Al contrario, sigamos amando intensamente a Jehová, a su Palabra y a los hermanos.
¿QUÉ RESPONDERÍA?
  • ¿Qué podemos hacer para seguir amando intensamente a Jehová?
  • ¿Cómo tener un amor más profundo por las verdades de la Biblia?
  • ¿Por qué es importante sentir cariño por los hermanos?
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Aguantemos hasta el fin

1. El fin ya pronto llegará;
hay que perseverar.
En las promesas de Jehová
debemos siempre confiar.
A diario hay que recordar
que el gran día cerca está.
Al mantener integridad,
la fe se refinará.
2. En la batalla de la fe
tenemos que vencer.
El celo por servir al Rey
jamás queremos perder.
Librémonos con decisión
de las dudas y el temor.
Nos fortalecerá el Señor;
él es nuestro Salvador.
3. Dios en su libro anotará
el nombre del leal.
La vida eterna le dará
si aguanta hasta el final.
Si vigilamos con tesón
nuestra mente y corazón,
Jehová nos colmará de amor,
tendremos su bendición.
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lunes, 10 de julio de 2017

SEMANA DEL 10 AL 16 DE JULIO 2017

DOMINGO 16


Cómo ayudar a los hijos de “los residentes forasteros”

“No tengo mayor causa de sentir agradecimiento que estas cosas: que oiga yo que mis hijos siguen andando en la verdad” (3 JUAN 4).

1, 2. a) ¿A qué problema se enfrentan muchos hijos de inmigrantes? b) ¿Qué preguntas contestaremos en este artículo?
“MIS padres eran inmigrantes, y desde pequeño yo hablaba su idioma en casa y en la congregación —cuenta Joshua—. Pero, cuando comencé a ir a la escuela, empezó a gustarme más hablar en el idioma local. Después de unos años, el cambio fue completo: no entendía las reuniones y no me identificaba con la cultura de mis padres”. Su caso no es infrecuente.
Más de 240 millones de personas no viven hoy en su país de origen. Si usted es inmigrante, ¿cómo puede asegurarse de que sus hijos tengan la mejor oportunidad de ser buenos cristianos que sigan “andando en la verdad”? (3 Juan 4). ¿Cómo pueden ayudar los demás?

PADRES, DEN UN BUEN EJEMPLO

3, 4. a) ¿Qué buen ejemplo pueden dar los padres a sus hijos? b) ¿Qué no deben esperar los padres que hagan sus hijos?
Padres, su ejemplo es decisivo para que sus hijos den los primeros pasos en el camino a la vida eterna. Cuando ellos los ven poner el Reino en primer lugar, aprenden a confiar en que Jehová les dará lo necesario todos los días (Mat. 6:33, 34). Lleven una vida sencilla. Sacrifiquen las cosas materiales a fin de obtener bendiciones espirituales, no al revés. Hagan lo posible para no endeudarse. Procuren conseguir un “tesoro en el cielo”, es decir, la aprobación de Jehová, y no riquezas o “la gloria de los hombres” (lea Marcos 10:21, 22; Juan 12:43).
Aunque estén muy ocupados, saquen tiempo para estar con sus hijos. Cuando ellos decidan poner en primer lugar a Jehová en vez del prestigio o el dinero, ya sea para sí mismos o para ustedes, díganles que se sienten orgullosos. La idea de que los hijos tienen la obligación de darles a sus padres una vida cómoda no es bíblica y debe rechazarse. Recuerden que “los hijos no deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos” (2 Cor. 12:14).

(Marcos 10:21, 22) Y mirándolo, Jesús sintió amor por él, y le dijo: “Una cosa falta en cuanto a ti: Ve, vende las cosas que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven, sé mi seguidor”. 22 Mas él se entristeció por el dicho, y se fue contristado, porque tenía muchas posesiones.


(Juan 12:43) porque amaban la gloria de los hombres más que la misma gloria de Dios.

PADRES, SUPEREN LA BARRERA DEL IDIOMA
5. ¿Por qué deben los padres hablar a sus hijos sobre Jehová?
Como se predijo, personas “de todos los lenguajes de las naciones” se están uniendo a la organización de Dios (Zac. 8:23). Pero el idioma puede ser una barrera que dificulte que los padres les enseñen la verdad a sus hijos. Ellos son los estudiantes más importantes que jamás tendrán, y su vida eterna depende de que lleguen a conocer a Jehová (Juan 17:3). Por eso, los padres deben aprovechar toda oportunidad para hablarles de las enseñanzas de Dios (lea Deuteronomio 6:6, 7).

(Deuteronomio 6:6, 7) Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; 7 y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes.


6. ¿Cómo puede beneficiar a los hijos aprender el idioma de los padres? (Vea la foto del principio).
Es muy probable que los hijos aprendan el idioma local en la escuela y en su entorno, pero el idioma materno lo aprenden principalmente hablándolo con frecuencia con los padres. El que los hijos hablen el idioma de sus padres tiene ventajas. Además de facilitar conversaciones francas con ellos, ser bilingües estimula la mente y la capacidad de relacionarse con otros. También les ofrece oportunidades de ampliar su predicación. Carolina, hija de inmigrantes, dice: “Estar en una congregación de habla extranjera ha sido divertido. Y me encanta ayudar donde hay más necesidad”.
7. ¿Qué puede hacer si el idioma es una barrera en su familia?
Ahora bien, conforme asimilan la cultura y el idioma locales, algunos hijos de inmigrantes pierden el deseo e incluso la capacidad de comunicarse en el idioma de sus padres. Si a sus hijos les pasa esto, ¿pueden ustedes aprender algo del idioma del país? Les será mucho más fácil enseñarles los valores cristianos si comprenden lo que dicen sus hijos, con qué se divierten y sus tareas escolares, y si pueden comunicarse directamente con sus maestros. Es cierto que se necesita tiempo, esfuerzo y humildad para aprender un idioma. Pero ¿no es verdad que aprenderían lenguaje de señas si uno de sus hijos se quedara sordo? ¿No merece un esfuerzo parecido un hijo que habla un idioma distinto al de sus padres?*

Nota

Vea el artículo “Usted puede aprender otro idioma”, de ¡Despertad! de marzo de 2007, páginas 10 a 12.
8. ¿Cómo puede ayudar a sus hijos si no habla bien su idioma?
Seamos realistas: a algunos padres tal vez no les sea posible hablar con fluidez el nuevo idioma de sus hijos. La barrera que se levanta quizá les dificulte enseñarles “los santos escritos” (2 Tim. 3:15). Aunque eso ocurra, los padres pueden ayudarlos a conocer y amar a Jehová. Un anciano llamado Shan recuerda: “Mamá, que nos crió sola, no dominaba el idioma que entendíamos mejor mis hermanas y yo, y nosotros no hablábamos muy bien el suyo. Pero verla estudiar, orar y esforzarse todo lo posible para dirigir semanalmente la adoración en familia nos hizo comprender que era muy importante llegar a conocer a Jehová”.
9. ¿Cómo pueden ayudar los padres a los hijos que tengan que aprender de Jehová en dos idiomas?
Puede que algunos hijos tengan que aprender de Jehová en dos idiomas: el de la escuela y el de su casa. Para ello, algunos padres usan publicaciones, grabaciones y videos en ambos idiomas. Está claro que los padres inmigrantes deben dedicar más tiempo y tener más iniciativa a fin de ayudar a sus hijos a tener una estrecha amistad con Jehová.

A QUÉ CONGREGACIÓN ASISTIR

10. a) ¿Quién debe decidir a qué congregación asistir? b) ¿Qué debe hacer antes de tomar una decisión?
10 Cuando “los residentes forasteros” viven lejos de otros Testigos que hablan su idioma, necesitan relacionarse con una congregación donde se habla el idioma local (Sal. 146:9). Pero, si hay cerca una congregación donde se habla su idioma materno, la pregunta es cuál de las dos es mejor para la familia. El padre, como cabeza, debe tomar una decisión después de meditar, orar y consultar con su esposa e hijos (1 Cor. 11:3). ¿Qué factores y principios debe tener en cuenta? Analicemos algunos.
11, 12. a) ¿Cómo influye el idioma en lo que aprenden los niños en las reuniones? b) ¿Por qué no quieren aprender algunos niños el idioma de sus padres?
11 Los padres deben evaluar con realismo las necesidades de sus hijos. Por supuesto, estos necesitan más que las pocas horas de educación espiritual que reciben en las reuniones cada semana para entender bien la verdad, sin importar qué idioma hablen. Pero los padres deben tener en cuenta lo siguiente: cuando los niños asisten a las reuniones en el idioma que entienden mejor, pueden asimilar algo de la enseñanza simplemente estando presentes y hasta aprender más de lo que sus padres creen. No ocurre lo mismo si no entienden bien lo que se dice (lea 1 Corintios 14:9, 11). Y el idioma materno de un niño no siempre será el de su mente o el de su corazón. De hecho, algunos niños aprenden a hacer comentarios y asignaciones en el idioma de sus padres sin que las palabras les salgan en realidad del corazón.
12 Además, al corazón del niño no solo le influye el idioma. Así le ocurrió a Joshua, citado al principio. Esther, su hermana mayor, dice: “Para los niños, el idioma, la cultura y la religión de sus padres son inseparables”. Si un hijo no se identifica con la cultura de sus padres, es posible que no quiera aprender ni su idioma ni su fe. ¿Qué pueden hacer los padres?

(1 Corintios 14:9) Así mismo ustedes también, a menos que por la lengua profieran habla fácil de entender, ¿cómo se sabrá lo que se está hablando? En efecto, estarán hablando al aire.


(1 Corintios 14:11) Por eso, si yo no entiendo la fuerza del sonido del habla, seré extranjero al que está hablando, y el que está hablando será extranjero para mí.


13, 14. a) ¿Por qué se cambió de congregación una familia de inmigrantes? b) ¿Qué hizo el matrimonio para seguir fuerte espiritualmente?
13 Los padres cristianos anteponen el bienestar espiritual de sus hijos a las preferencias personales (1 Cor. 10:24). Samuel, el padre de Joshua y Esther, relata: “Mi esposa y yo nos fijamos en qué idioma se desarrollaban mejor espiritualmente nuestros hijos y le pedimos a Jehová sabiduría. La respuesta no fue la que más nos convenía a nosotros. Pero, cuando vimos que no sacaban mucho provecho de las reuniones en nuestro idioma, decidimos cambiar de congregación. Íbamos juntos a las reuniones y solíamos predicar con ellos. Además, invitábamos a los hermanos a comer y a ir de excursión. Todo esto contribuyó a que nuestros hijos conocieran mejor a los hermanos y vieran a Jehová no solo como su Dios, sino como su Padre y Amigo. Nos parecía que eso era mucho más importante que el que dominaran nuestro idioma”.
14 Samuel sigue diciendo: “Mi esposa y yo también íbamos a las reuniones en nuestro idioma para mantenernos fuertes espiritualmente. Teníamos muchas cosas que hacer y estábamos cansados. Pero Jehová bendijo nuestros esfuerzos y sacrificios, por lo que le damos las gracias. Nuestros tres hijos le sirven a tiempo completo”.

QUÉ PUEDEN HACER LOS HIJOS

15. ¿Por qué pensó Kristina que progresaría más en una congregación donde se hablaba el idioma del país?
15 Los hijos que ya son adultos tal vez se den cuenta de que servirían mejor a Jehová en una congregación donde se habla el idioma que ellos entienden mejor. Si eso ocurre, los padres no deben pensar que sus hijos los están rechazando a ellos. Kristina recuerda: “Entendía más o menos el idioma de mis padres, pero me costaba mucho comprender lo que se decía en las reuniones. A los 12 años, asistí a una asamblea en el idioma de la escuela. Por primera vez me di cuenta de que estaba escuchando la verdad. Otro momento decisivo fue cuando empecé a orar en el idioma que hablaba en la escuela. ¡Por fin me dirigía a Jehová desde el corazón!” (Hech. 2:11, 41). Cuando llegó a la edad adulta, habló del tema con sus padres y decidió irse a una congregación donde se hablaba el idioma del país. Recuerda: “Aprender de Jehová en el idioma de la escuela me motivó a actuar”. Poco después, era una feliz precursora regular.
16. ¿Por qué se alegra Nadia de haberse quedado en la congregación extranjera?
16 Joven, ¿preferirías estar en una congregación que habla el idioma del país? Si es así, pregúntate por qué. ¿Te ayudará el cambio a tener una amistad más estrecha con Jehová? (Sant. 4:8). ¿O quieres cambiarte porque esperas tener menos supervisión y esforzarte menos? Nadia, que sirve en Betel, dice: “Cuando mis hermanas, mi hermano y yo éramos adolescentes, quisimos cambiarnos a la congregación del idioma local”. Pero sus padres sabían que eso no sería lo mejor para su salud espiritual. Nadia reconoce: “Ahora les agradecemos que se esforzaran tanto por enseñarnos su idioma y que nos hicieran quedarnos en la congregación extranjera. Eso enriqueció nuestra vida y nos dio más oportunidades de ayudar a otras personas a conocer a Jehová”.

CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS DEMÁS

17. a) ¿A quién ha encargado Jehová la educación de los hijos? b) ¿Cómo pueden recibir los padres ayuda para enseñar la verdad a sus hijos?
17 Jehová les ha dado a los padres, no a los abuelos ni a nadie más, el privilegio de enseñarles la verdad a sus hijos (lea Proverbios 1:8;31:10, 27, 28). No obstante, es posible que los padres que no conocen el idioma del país necesiten ayuda para llegar al corazón de los niños. Buscar este tipo de ayuda no significa renunciar a su responsabilidad espiritual; al contrario, forma parte de su esfuerzo por criarlos “en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efes. 6:4). Por ejemplo, pueden pedirles a los ancianos que les den ideas para la adoración en familia y sugerencias sobre cómo encontrar buenas amistades para sus hijos.

(Proverbios 1:8) Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la ley de tu madre.

(Proverbios 31:10) Una esposa capaz, ¿quién la puede hallar? Su valor es mucho más que el de los corales.


(Proverbios 31:27, 28) Vigila cómo marchan los asuntos de su casa, y el pan de la pereza no come. 28 Sus hijos se han levantado y han procedido a pronunciarla feliz; su dueño [se levanta], y la alaba.

¿QUÉ RESPONDERÍA?
  • ¿Qué buen ejemplo pueden dar los padres a sus hijos?
  • ¿Qué deben tomar en cuenta los padres antes de decidir a qué congregación asistirá la familia?
  • ¿Qué ayuda pueden dar otros cristianos a los inmigrantes y a sus hijos?
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Adora a Dios en tu juventud

1. Joven, tú eres de inmenso valor,
un gran tesoro a los ojos de Dios.
Padres, familia, y amigos también,
son prueba de cuánto te quiere Él.
2. Honra a tus padres, que cuidan de ti;
trátalos bien, no los hagas sufrir.
Oye la voz de tu sabio Creador,
te librarás de pesar y dolor.
3. De Dios acuérdate en tu juventud,
sigue creciendo en amor y virtud.
Tu devoción a Jehová alegrará,
y él bendiciones sin fin te dará.

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