lunes, 12 de junio de 2017

SEMANA DEL 12 AL 18 DE JUNIO 2017

DOMINGO 18 


“El Juez de toda la tierra” siempre hace lo que es recto 

“La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia” 
¿CÓMO NOS AYUDARÁ RECORDAR ESTOS VERSÍCULOS SI SOMOS VÍCTIMAS DE ALGUNA INJUSTICIA?
1. ¿Qué palabras de Abrahán reflejan su confianza en el sentido de justicia de Dios? (Vea el dibujo del principio).
“¿EL JUEZ de toda la tierra no va a hacer lo que es recto?” (Gén. 18:25). Con esta pregunta, Abrahán expresó su confianza en que la decisión de Jehová sobre Sodoma y Gomorra sería perfectamente justa. Estaba convencido de que Dios nunca actuaría injustamente dando muerte “al justo con el inicuo”. Para él, eso era “inconcebible”. Unos cuatrocientos años más tarde, Jehová dijo de sí mismo: “La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es él” (Deut. 31:19; 32:4).
2. ¿Por qué se puede afirmar que Jehová es incapaz de cometer una injusticia?
¿Por qué pudo expresar Abrahán confianza en que Jehová siempre haría lo que es recto? Porque Dios es el ejemplo perfecto de justicia. Por eso, es lógico pensar que su forma de ver las cosas siempre es justa. Y no solo eso. Según su Palabra escrita, “es amador de justicia y derecho” (Sal. 33:5).
3. Mencione un ejemplo de injusticia en el mundo actual.
En este mundo plagado de injusticias, saber que Jehová siempre es justo consuela a las personas de buen corazón, pues a veces algunas son víctimas de graves abusos. Por ejemplo, hay personas que han sido condenadas injustamente y han pasado décadas en la cárcel por crímenes que no cometieron. Algunas de ellas han salido libres gracias a la introducción de las pruebas de ADN en la revisión de sus casos. Esos injustos encarcelamientos son causa de frustración e incluso de ira. Pero hay otro tipo de injusticia que a los cristianos puede resultarles aún más difícil de soportar.

EN LA CONGREGACIÓN

4. ¿Qué podría poner a prueba nuestra fe?
Los cristianos esperamos sufrir injusticias fuera de la congregación. Sin embargo, se podría poner a prueba nuestra fe si dentro de ella vemos o sufrimos lo que nos parece que es una injusticia. ¿Cómo reaccionaremos si creemos que se nos ha hecho daño en la congregación o que algún hermano nos ha tratado mal? ¿Permitiremos que eso nos haga tropezar?
5. ¿Por qué no debe sorprendernos si vemos o sufrimos una injusticia en la congregación?
Todos somos imperfectos y por tanto pecamos, así que sabemos que existe la posibilidad de que seamos la víctima o la causa de alguna injusticia en la congregación (1 Juan 1:8). Es cierto que estas situaciones se dan raras veces, pero los cristianos fieles no se sorprenden ni tropiezan cuando ocurren. Por algo Jehová nos ha dado consejos útiles en su Palabra que nos ayudan a mantenernos íntegros aunque un hermano nos trate mal (Sal. 55:12-14).
6, 7. a) ¿Qué injusticia sufrió un hermano? b) ¿Qué cualidades lo ayudaron a sobrellevar la situación?
Veamos el caso del hermano Willi Diehl. Sirvió fielmente en la sucursal de Berna (Suiza) desde el año 1931. En 1946, asistió a la octava clase de la Escuela de Galaad, en Nueva York (Estados Unidos). Algún tiempo después de su graduación, recibió la asignación de servir como superintendente de circuito en Suiza. En su biografía, relató: “En mayo de 1949 informé a la oficina de Berna que planeaba casarme”. ¿Cuál fue la respuesta de la sucursal? El hermano Diehl contó: “Nuestro único privilegio sería servir como precursores regulares [...]. No me permitían dar discursos [...]. Muchos ya no nos saludaban, pues nos trataban como expulsados”.
¿Cómo reaccionó ante esta situación el hermano Diehl? Según contó, tanto él como su esposa sabían que casarse no estaba en contra de lo que enseña la Biblia y dijo: “Buscamos refugio en la oración y pusimos nuestra confianza en Jehová”. Con el tiempo, se corrigió el punto de vista equivocado sobre el matrimonio que causó dicha injusticia, y el hermano Diehl recuperó sus privilegios. Jehová premió su lealtad.* Nosotros hacemos bien en preguntarnos: “¿Demostraría yo ese mismo enfoque espiritual si sufriera una injusticia semejante? ¿Sería paciente y lo dejaría en las manos de Jehová o trataría de tomarme la justicia por mi mano?” (Prov. 11:2lea Miqueas 7:7).
(Miqueas 7:7) Pero en cuanto a mí, por Jehová me mantendré vigilante. Ciertamente mostraré una actitud de espera por el Dios de mi salvación. Mi Dios me oirá.
8. ¿Por qué podríamos equivocarnos al pensar que se ha cometido una injusticia contra nosotros o contra algún otro hermano?
Por otra parte, si creemos que se ha cometido una injusticia contra nosotros o contra alguien más de la congregación, recordemos que podríamos estar equivocados. A veces, no comprendemos bien la situación, porque somos imperfectos, y no siempre conocemos todos los detalles. Pero, sin importar si comprendemos bien lo que pasó o no, orar, confiar en Jehová y ser leales impedirá que lleguemos a enojarnos con él (lea Proverbios 19:3).
(Proverbios 19:3) La tontedad del hombre terrestre tuerce su camino, y por eso su corazón se enfurece contra Jehová mismo.
9. ¿Qué ejemplos analizaremos en este artículo y en el siguiente?
Reflexionemos en tres casos en los que se cometieron injusticias en el pueblo de Dios de la antigüedad. En este artículo, hablaremos de José, bisnieto de Abrahán, y de lo que le hicieron sus hermanos. En el siguiente, veremos cómo trató Jehová a Acab, un rey de Israel, y lo que hizo Pedro en Antioquía de Siria. Al analizar estos ejemplos, busquemos las lecciones que nos ayudarán a tener un punto de vista espiritual y a proteger nuestra amistad con Jehová, en particular cuando creamos que hemos sido víctimas de una injusticia.

JOSÉ FUE VÍCTIMA DE INJUSTICIAS

10, 11. a) ¿Qué injusticias sufrió José? b) ¿Qué oportunidad se le presentó mientras estaba en prisión?
10 José fue un siervo fiel de Jehová. Lo trataron injustamente no solo personas desconocidas, sino sus propios hermanos, y esto debió dolerle más. Siendo todavía adolescente, sus hermanos lo secuestraron y lo vendieron como esclavo. Fue llevado a Egipto en contra de su voluntad (Gén. 37:23-28; 42:21). Cuando ya llevaba un tiempo en ese país extranjero, lo acusaron falsamente de intento de violación y lo encarcelaron sin haberlo juzgado antes (Gén. 39:17-20). Durante unos trece años, pasó por la terrible experiencia de ser un esclavo y estar en la cárcel. ¿Cómo nos ayuda lo que le ocurrió a José si un hermano nos trata injustamente?
11 José tuvo la oportunidad de contarle lo que le había ocurrido a otro preso, el antiguo jefe de los coperos del rey. Mientras estaban juntos en la cárcel, el copero tuvo un sueño. Con la ayuda de Dios, José se lo interpretó y le dijo que recuperaría su puesto en la corte de Faraón. Fue entonces cuando aprovechó la oportunidad para explicarle lo que le había pasado a él. Podemos sacar lecciones valiosas no solo de lo que dijo José, sino también de lo que no dijo (Gén. 40:5-13).
12, 13. a) ¿Cómo demostró José que no tenía una actitud pasiva ante las injusticias que había sufrido? b) ¿Qué cosas no quiso contarle al copero?
12 (Lea Génesis 40:14, 15). Observemos que José mencionó que había sido secuestrado. La palabra en el idioma original significa literalmente que había sido “robado”. Es evidente que sufrió una injusticia. Además, José dejó claro que no era culpable del delito por el que se le había encarcelado. Por eso, le encargó al copero que hablara de él a Faraón. ¿Por qué le pidió algo así? José le dijo: “Tienes que sacarme de esta casa”.
13 ¿Reflejan estas palabras que José aceptaba de forma pasiva su situación? En absoluto. Sabía muy bien que había sido víctima de muchas injusticias. Le explicó con claridad al copero lo que le había ocurrido, porque tal vez iba a estar en posición de ayudarlo. Sin embargo, observemos que no hay nada en la Biblia que indique que José le contara a alguien, ni siquiera a Faraón, que sus hermanos lo habían secuestrado. De hecho, cuando estos llegaron a Egipto y se reconciliaron con José, Faraón les dio la bienvenida y los invitó a establecerse en el país y disfrutar de lo mejor de esa tierra (Gén. 45:16-20).
(Génesis 40:14, 15) Sin embargo, tienes que guardarme en tu memoria tan pronto como te vaya bien, y, por favor, tienes que ejercer bondad amorosa conmigo y mencionarme a Faraón, y tienes que sacarme de esta casa. 15 Porque de hecho fui secuestrado de la tierra de los hebreos; y tampoco aquí he hecho cosa alguna para que me metieran en el hoyo carcelario”.
Esparcir comentarios negativos puede hacer que una situación se descontrole. (Vea el párrafo 14).
14. ¿Qué nos protegerá de caer en la trampa de hacer comentarios negativos aunque suframos una injusticia en la congregación?
14 Cuando un cristiano cree que lo han tratado injustamente, debe tener cuidado de no caer en el chisme. Desde luego, es perfectamente correcto pedirles ayuda a los ancianos e informarlos si un miembro de la congregación ha cometido un pecado serio (Lev. 5:1). Sin embargo, si no se ha cometido un pecado grave, muchas veces será posible resolver una diferencia sin involucrar a nadie más, ni siquiera a los ancianos (lea Mateo 5:23, 24 y 18:15). Seamos leales y resolvamos estos asuntos de acuerdo con los principios de la Biblia. En ocasiones, puede que hasta nos demos cuenta de que, después de todo, no hemos sido víctimas de ninguna injusticia. En ese caso, nos alegrará mucho no haber empeorado la situación lanzando acusaciones graves contra un hermano. Recordemos que, tengamos razón o no, decir cosas hirientes nunca mejorará la situación. La lealtad a Jehová y a nuestros hermanos evitará que cometamos ese error. Hablando del “que está andando exento de falta”, el salmista dijo: “No ha calumniado con su lengua. A su compañero no ha hecho nada malo, y ningún oprobio ha repetido contra su conocido íntimo” (Sal. 15:2, 3; Sant. 3:5).
(Mateo 5:23, 24) ”Por eso, si estás llevando tu dádiva al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu dádiva allí enfrente del altar, y vete; primero haz las paces con tu hermano, y luego, cuando hayas vuelto, ofrece tu dádiva.
(Mateo 18:15) ”Además, si tu hermano comete un pecado, ve y pon al descubierto su falta entre tú y él a solas. Si te escucha, has ganado a tu hermano.

RECORDEMOS CUÁL ES LA AMISTAD MÁS IMPORTANTE

15. ¿Cómo benefició a José ser amigo de Jehová?
15 Aprendemos una lección aún más importante al pensar en la amistad que José tenía con Jehová. Durante las pruebas que experimentó por trece años, José demostró que veía las cosas igual que Dios (Gén. 45:5-8). Nunca le echó la culpa de su situación. Aunque no olvidó lo que había sufrido, tampoco se amargó. Y, lo que es más importante, no permitió que las imperfecciones y los errores de los demás lo alejaran de Jehová. Su lealtad le dio la oportunidad de ver cómo corregía Dios las injusticias y cómo los bendecía a él y a su familia.
16. ¿Por qué debemos acercarnos todavía más a Jehová cuando sufrimos una injusticia en la congregación?
16 De igual modo, debemos atesorar y proteger nuestra amistad con Jehová. Nunca dejemos que las imperfecciones de nuestros hermanos nos alejen del Dios al que amamos y adoramos (Rom. 8:38, 39). Más bien, si un hermano nos trata injustamente, hagamos lo mismo que hizo José y acerquémonos todavía más a Jehová, esforzándonos por ver las cosas como él las ve. Una vez que hayamos hecho todo lo posible para arreglar la situación siguiendo los principios de la Biblia, tenemos que dejar el asunto en manos de Dios y confiar en que él lo corregirá de la forma y en el momento que considere oportunos.

CONFIEMOS EN “EL JUEZ DE TODA LA TIERRA”

17. ¿Cómo demostramos que confiamos en “el Juez de toda la tierra”?
17 Mientras vivamos en este sistema, vamos a sufrir injusticias. Aunque no es habitual, es posible que alguna vez observemos o seamos víctimas de lo que parece ser una injusticia en la congregación. No permitamos que eso nos haga tropezar (Sal. 119:165). Al contrario, demostremos nuestra lealtad orando a Dios y confiando en él. Además, reconozcamos con modestia que seguramente no conocemos todos los detalles. Somos muy conscientes de que debido a nuestra imperfección tal vez veamos errores donde no los hay. Como aprendimos del ejemplo de José, no queremos decir cosas negativas, porque sabemos que eso solo empeoraría la situación. Y, por último, en lugar de tomar la justicia por nuestra mano, resolvámonos a ser leales y a esperar con paciencia que Jehová corrija los asuntos. Si actuamos así, nos aseguraremos de contar con su aprobación y bendición, igual que José. Sin duda, Jehová, “el Juez de toda la tierra”, siempre hará lo que es recto, pues “todos sus caminos son justicia” (Gén. 18:25; Deut. 32:4).
18. ¿Qué analizaremos en el siguiente artículo?
18 En el siguiente artículo, examinaremos otros dos ejemplos de trato injusto en el pueblo de Dios de la antigüedad. Analizar estos relatos nos ayudará a ver claramente cómo la humildad y la disposición a perdonar están relacionadas con el sentido de la justicia que tiene Jehová.
¿CÓMO NOS AYUDARÁ RECORDAR ESTOS VERSÍCULOS SI SOMOS VÍCTIMAS DE ALGUNA INJUSTICIA?
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Jehová te exhorta: “Sé sabio, hijo mío”
1. Oh, ven, hijo amado, y dame el corazón;
ven, hija querida, entrégame tu amor.
La flor de tu vida regálame feliz,
al mundo demuestra que vives para mí.
(ESTRIBILLO)
Me alegrarás, querido hijo,
si lo mejor de ti me das.
Si me sirves con toda el alma,
prometo amarte sin final.
2. Sé sabio, hijo mío, aférrate a mi ley,
así al que me insulta, la boca taparé.
Si un día tú caes, yo te levantaré,
y si te abandonan, a tu lado estaré.
(ESTRIBILLO)
Me alegrarás, querido hijo,
si lo mejor de ti me das.
Si me sirves con toda el alma,
prometo amarte sin final.
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lunes, 5 de junio de 2017

SEMANA DEL 5 AL 11 DE JUNIO DE 2017

DOMINGO  11 


¿Qué desaparecerá 
cuando venga el Reino de Dios?


“El mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 JUAN 2:17).

1, 2. a) ¿En qué se parece este sistema a un criminal condenado a muerte? (Vea el dibujo del principio). b) ¿Cuál será la reacción a la ejecución de este sistema malvado?
LOS guardias sacan a un peligroso criminal de su celda. Mientras las puertas de metal se cierran de golpe detrás de él, resuenan las palabras: “¡Hombre muerto caminando!”. Aparentemente goza de buena salud, así que no parece que vaya a morir de una enfermedad. Entonces, ¿por qué gritan eso los guardias? Porque llevan a este hombre al lugar donde será ejecutado. Es como si ya estuviera muerto.*
Podríamos decir que este malvado sistema de cosas está en el corredor de la muerte. Hace mucho que fue condenado y su ejecución es inminente. La Biblia dice: “El mundo va pasando” (1 Juan 2:17). Es seguro que este sistema se acabará. Pero hay una diferencia fundamental entre el fin de este mundo y la ejecución de un condenado a muerte. En este último caso, algunas personas podrían protestar contra la sentencia por considerar que no es justa o quizás tengan la esperanza de que en el último momento se suspenda la ejecución. Pero, en el caso de este mundo, la sentencia la ha dictado el Soberano del universo, quien administra justicia a la perfección (Deut. 32:4). No se suspenderá la ejecución y no quedará ninguna duda de que el castigo es justo. Toda la creación inteligente del universo estará totalmente de acuerdo con que se habrá hecho justicia. Sentiremos un gran alivio.
3. ¿Qué cuatro cosas que desaparecerán cuando venga el Reino analizaremos en este artículo?
¿Qué forma parte del mundo que “va pasando”? Muchas cosas que la gente suele considerar permanentes. Pero lejos de ser una mala noticia, esta es una parte central del mensaje de las “buenas nuevas del reino” (Mat. 24:14). Así que centrémonos en las cosas que desaparecerán cuando venga el Reino de Dios. Examinaremos cuatro grandes categorías: 
1- la gente mala, 
2- las organizaciones corruptas, 
3- la maldad y 
4- las condiciones que nos angustian. 
En cada caso, analizaremos 
1) cómo nos afectan hoy, 
2) qué hará Jehová y 
3) con qué cosas verdaderamente buenas las sustituirá.

LA GENTE MALA

4. ¿Cómo nos afecta lo que hace la gente mala?
¿Cómo nos afecta la gente mala? Después de profetizar que nuestros tiempos serían “críticos, difíciles de manejar”, el apóstol Pablo escribió por inspiración: “Los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor” (2 Tim. 3:1-5, 13). ¿Verdad que hemos visto cumplirse esta profecía? Muchos hemos sido víctimas directas de gente mala, quizás de personas violentas que han tratado de intimidarnos, de fanáticos llenos de odio o de criminales salvajes. Algunos actúan abiertamente, mientras que otros se esconden detrás de una máscara de rectitud. Y, aunque nunca hayamos sufrido directamente por culpa de ellos, nos han hecho daño de alguna forma. Nos asquea enterarnos de sus terribles actos. Nos horroriza su crueldad con los niños, los ancianos y otras personas indefensas. La actitud de estas personas no es propia de seres humanos; es, más bien, propia de bestias salvajes o incluso de demonios (Sant. 3:15). Felizmente, la Palabra de Dios contrarresta estas malas noticias con buenas.
5. a) ¿Qué oportunidad tienen ahora las personas malas? b) ¿Qué pasará con quienes se nieguen a cambiar?
¿Qué hará Jehová? Ahora mismo, le está dando a la gente mala la oportunidad de cambiar (Is. 55:7). Él ha dictado la sentencia definitiva contra este sistema de cosas, no contra las personas individualmente. ¿Qué les sucederá a quienes no quieran cambiar y sigan apoyando a este sistema hasta que llegue la gran tribulación? Dios ha prometido eliminar de la Tierra a las personas malvadas para siempre (lea Salmo 37:10). Ellas tal vez crean que se librarán de su castigo. Muchas han aprendido a esconder lo que hacen, y parece que casi siempre logran evadir la justicia y las consecuencias de sus acciones (Job 21:7, 9). Pero la Biblia nos recuerda lo siguiente: “Los ojos de él [Dios] están sobre los caminos del hombre, y todos sus pasos él ve. No hay oscuridad ni una sombra profunda para que se oculten allí los que practican lo que es perjudicial” (Job 34:21, 22). Nadie se puede esconder de Jehová y ningún impostor puede engañarlo. No hay lugar tan oscuro o escondido a donde no pueda llegar la visión ilimitada de Dios. Cuando termine el Armagedón, dirigiremos la atención al lugar donde estaban los malvados, pero ya no estarán allí. Habrán desaparecido para siempre (Sal. 37:12-15).
(Salmo 37:10) Y solo un poco más de tiempo, y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será.
6. ¿Quiénes quedarán cuando desaparezca la gente mala, y por qué es una buena noticia?
¿Quién quedará cuando desaparezca la gente mala? Jehová hace esta alentadora promesa: “Los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz”. Más adelante, el mismo salmo dice: “Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella” (Sal. 37:11, 29). ¿Quiénes son “los mansos”? Son los que aceptan con humildad la enseñanza y la guía de Dios. ¿Y “los justos”? Los que hacen con gusto lo que Jehová considera recto. En este mundo, hay muchos más malvados que justos. Pero, en el nuevo mundo que esperamos, los mansos y los justos no serán ni la minoría ni la mayoría; serán los únicos que quedarán. Cuando toda la gente sea así, no cabe duda de que convertirán la Tierra en un paraíso.

LAS ORGANIZACIONES CORRUPTAS

7. ¿Cómo nos afectan las organizaciones corruptas?
¿Cómo nos afectan las organizaciones corruptas? Mucha de la maldad que hay en el mundo no es culpa de individuos, sino de organizaciones. Pensemos, por ejemplo, en las organizaciones religiosas que han engañado a millones de personas. Por su culpa, mucha gente no entiende cómo es Dios, por qué podemos confiar en la Biblia, qué futuro les espera a la Tierra y a sus habitantes, y muchos otros temas. También están los gobiernos que alimentan la guerra y la violencia étnica, que oprimen al pobre y al indefenso, y que prosperan gracias a sobornos o favoritismo. Y no nos olvidemos de las empresas codiciosas, que contaminan el planeta, agotan los recursos naturales y explotan la credulidad de los consumidores con tal de hacer multimillonarios a unos pocos mientras millones luchan con la pobreza. Es indudable que las organizaciones corruptas son responsables de gran parte del sufrimiento actual.
8. Según la Biblia, ¿qué pasará con las organizaciones que la gente considera muy sólidas?
¿Qué hará Jehová? La gran tribulación comenzará cuando las organizaciones políticas ataquen a todas las religiones falsas, representadas por una prostituta llamada Babilonia la Grande. Serán completamente destruidas (Rev. 17:1, 2, 16;18:1-4). ¿Qué pasará con las demás organizaciones corruptas? La Biblia compara con montañas e islas a muchas organizaciones e instituciones que la gente considera muy sólidas (lea Revelación 6:14). La Palabra de Dios predice que los gobiernos y las organizaciones que dependen de ellos serán sacudidos hasta sus mismos fundamentos. El punto culminante de la gran tribulación será la destrucción de todos los gobiernos de este viejo mundo y de todos los que se ponen de su lado en contra del Reino de Dios (Jer. 25:31-33). Se habrán acabado las organizaciones corruptas de una vez por todas.
(Revelación 6:14) Y el cielo se apartó como un rollo que se va enrollando, y toda montaña y [toda] isla fueron removidas de sus lugares.
9. ¿Por qué estamos convencidos de que la “nueva tierra” estará bien organizada?
¿Qué sustituirá a las organizaciones corruptas? ¿Existirá alguna organización en la Tierra después de Armagedón? La Biblia responde: “Hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos la justicia habrá de morar” (2 Ped. 3:13). Los viejos cielos y la vieja tierra, es decir, los gobiernos corruptos y la sociedad bajo su control, habrán desaparecido. ¿Qué los sustituirá? La expresión “nuevos cielos y una nueva tierra” nos da a entender que habrá un nuevo gobierno y una nueva sociedad gobernada por él. El Reino, en manos de Jesucristo, reflejará a la perfección la personalidad de Jehová, un Dios de orden (1 Cor. 14:33). Eso significa que “la nueva tierra” será una sociedad organizada. Hombres buenos se encargarán de atender los asuntos (Sal. 45:16). Los dirigirán Cristo y los 144.000 que gobiernen con él. ¡Qué maravilloso será cuando todas las organizaciones corruptas sean reemplazadas por una única organización, unida e imposible de corromper!

LA MALDAD

10. a) ¿Qué cosas malas son comunes donde usted vive? b) ¿Cómo se ven afectados usted y su familia?
10 ¿Cómo nos afecta la maldad? Vivimos en un mundo lleno de maldad. La inmoralidad, la falta de honradez y la violencia extrema saturan el mundo. Los padres luchan para proteger a sus hijos de todas estas cosas malas. La industria del entretenimiento parece ser cada vez más hábil en presentar de forma atractiva todo tipo de cosas malas y en burlarse de las normas de Jehová sobre lo bueno y lo malo (Is. 5:20). Los verdaderos cristianos luchan en contra de esa actitud y por mantenerse íntegros en un ambiente que promueve la falta de respeto por las normas de Jehová.
11. ¿Qué nos enseña el castigo de Jehová a Sodoma y Gomorra?
11 ¿Qué hará Jehová con la maldad? Recuerde lo que hizo con las cosas malas que abundaban en Sodoma y Gomorra (lea 2 Pedro 2:6-8). A Lot, un hombre justo, lo atormentaba toda la depravación que los rodeaba a él y a su familia. Al destruir toda aquella región, Jehová hizo más que solo acabar con lo malo. Estaba “poniendo para personas impías un modelo de cosas venideras”. Tal como puso fin a todas aquellas prácticas inmorales, pondrá fin a la maldad que vemos hoy cuando le dé su merecido a este sistema de cosas.
(2 Pedro 2:6-8) y al reducir a cenizas a las ciudades de Sodoma y Gomorra las condenó, poniendo para personas impías un modelo de cosas venideras; 7 y libró al justo Lot, a quien angustiaba sumamente la entrega de la gente desafiadora de ley a la conducta relajada 8 —porque aquel hombre justo, por lo que veía y oía mientras moraba entre ellos de día en día, atormentaba su alma justa a causa de los hechos desaforados de ellos—,
12. ¿Qué le gustaría hacer cuando ya no exista este sistema de cosas?
12 ¿Qué reemplazará a la maldad? Todas las cosas que se hagan en el Paraíso producirán felicidad. Piense en lo emocionante que será convertir este planeta en un paraíso o construir las casas en las que viviremos nosotros y nuestros seres queridos. ¿Y se imagina recibir a los millones que resucitarán? Podrá enseñarles sobre Jehová y lo que ha hecho a favor de la humanidad (Is. 65:21, 22; Hech. 24:15). Estaremos muy ocupados haciendo cosas que resultarán en nuestra felicidad y en la alabanza a Jehová.

LAS CONDICIONES ACTUALES

13. ¿Cuáles han sido los lamentables resultados de la rebelión de Satanás, Adán y Eva?
13 ¿Cómo nos afectan las condiciones actuales? La gente mala, las organizaciones corruptas y la maldad se suman para crear las angustiosas condiciones de vida que hay en el planeta. ¿Hay alguien que pueda decir que no ha sufrido por culpa de la guerra, la pobreza, el racismo, la enfermedad o la muerte? Claro que no. Todo esto es el resultado directo de que Satanás, Adán y Eva se rebelaran contra Dios. Nadie se escapa de los estragos que causó su rebelión.
14. ¿Qué cosas eliminará Jehová? Dé un ejemplo.
14 ¿Qué hará Jehová con las actuales condiciones de vida? Piense en las guerras. Jehová promete que acabará con ellas para siempre (lea Salmo 46:8, 9). ¿Y las enfermedades? Las eliminará (Is. 33:24). Además, “se tragará a la muerte para siempre” y acabará con la pobreza (Is. 25:8; Sal. 72:12-16). Pasará lo mismo con todas las demás cosas que hacen que la vida sea miserable. Incluso removerá el sucio “aire” de este mundo, ya que el espíritu de Satanás y sus demonios desaparecerá para siempre (Efes. 2:2).
(Salmo 46:8, 9) Vengan, contemplen las actividades de Jehová, como ha establecido acontecimientos pasmosos en la tierra.  9 Hace cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra. Quiebra el arco y verdaderamente corta en pedazos la lanza; quema los carruajes en el fuego.

Imagínese un mundo sin guerras, enfermedades ni muerte. (Vea el párrafo 15).
15. ¿Qué cosas desaparecerán después de Armagedón?
15 ¿Se imagina? Un mundo sin guerras, enfermedades, vejez, muerte... No existirán ejércitos de tierra, mar o aire, ni armas ni monumentos a los caídos en combate. Tampoco habrá hospitales, médicos, enfermeros, seguros de salud, funerarias ni cementerios. Y, si no hay crimen, no se necesitarán empresas de seguridad, alarmas ni policías. Tal vez, ni siquiera cerraduras y llaves. Ya no habrá nada que nos cause ansiedad.
16, 17. a) Dé un ejemplo que nos ayude a entender lo que sentirán los que sobrevivan a Armagedón. b) ¿Qué debemos hacer para no desaparecer junto con este viejo mundo?
16 ¿Cómo será la vida sin estas pésimas condiciones? Cuesta imaginárselo. Hemos vivido tanto tiempo en este viejo mundo que quizás ya no nos damos cuenta de lo mucho que nos angustia la situación mundial. Somos como las personas que viven cerca de una estación de tren muy transitada, que ya no notan el ruido, o como quienes viven al lado de un basurero y ya no sienten el mal olor. Pero, cuando ya no existan todas las pésimas condiciones que vemos hoy, sentiremos un gran alivio.
17 ¿Qué sentimiento reemplazará al estrés que sufrimos hoy? Salmo 37:11 responde: “Hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz”. ¿No lo emociona leer estas palabras? Describen lo que Jehová quiere para usted. Por lo tanto, haga todo lo que pueda para permanecer cerca de él y dentro de su organización en estos agobiantes últimos días. Atesore su esperanza, medite en ella, véala como algo real y hable de ella siempre que pueda (1 Tim. 4:15, 16; 1 Ped. 3:15). Puede estar seguro de que así no desaparecerá junto con este viejo mundo condenado a muerte. No, sino que sobrevivirá y será feliz por toda la eternidad.
¿QUÉ RESPONDERÍA?
  • ¿Qué hará Jehová con la gente mala y las organizaciones corruptas?
  • ¿Qué hará Jehová para librar a la Tierra de la maldad y de las condiciones que nos angustian hoy?
  • ¿Qué debemos hacer para asegurarnos de permanecer vivos cuando este mundo malvado desaparezca?
¡Mantén la vista en el premio!
1. El ciego volverá a ver,
el sordo oirá también;
cual ciervo el cojo saltará,
a nadie el duelo embargará.
Los campos se recubrirán
de rosas, lirios y azafrán.
Mantén la vista fija allí,
y el premio será para ti.
2. El mudo cantará feliz,
y la vejez se habrá de ir;
los muertos resucitarán,
la bienvenida les darás.
Los niños ya no sufrirán,
su risa el aire llenará.
Mantén la vista fija allí,
y el premio será para ti.
3. El lobo y el cordero irán
con el leopardo a pastar;
al oso y al león podrá
un simple niño pastorear.
El llanto queda en el ayer;
el gozo reina por doquier.
Mantén la vista fija allí,
y el premio será para ti.
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